El foco de la semana: Consecuencias del cambio de ciclo monetario en USA

El foco de la semana: Consecuencias del cambio de ciclo monetario en USA

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La tan ansiada subida del tipo de los fondos federales por parte del banco central estadounidense, la Fed, llegó por fin en su reunión del FOMC del pasado 16 de diciembre tras más de seis años de tipos cero. El tipo de descuento pasó del rango 0%-0,25% anterior al 0,25%-0,50%.

La Fed comunicó que espera subir los tipos de interés del mercado monetario en USA de forma gradual, cuatro veces en 2016 y cuatro veces más en 2017. Es decir, que cree que el tipo oficial de interés del dólar alcanzará el 2,5% a finales de 2017.

El mercado, sin embargo, no descuenta tanta subida y cree que la Fed tardará más tiempo en normalizar los niveles de tipos de interés.

¿Es bueno o malo para la economía americana?

Recogiendo los aspectos que destaca Capital Group en su informe “Una subida gradual de los tipos de interés”, la aparente fortaleza del crecimiento económico reciente de EEUU (con un crecimiento del PIB del 3,9% en el segundo trimestre y una tasa de desempleo del 5,1% en agosto) encierra los puntos de interés siguientes:

Señales subyacentes de debilidad en la economía estadounidense. La tasa de participación de la población activa se sitúa en el 62,6%, registrando así su nivel más bajo de los últimos 38 años, lo que significa que ha disminuido el número de personas que están trabajando o buscando empleo. El crecimiento de los salarios y la inversión empresarial también ha sido débil, e incluso el crecimiento del empleo ha caído más de lo esperado en los últimos meses.

La ausencia de inflación, debida en gran medida a la caída de los precios de la energía, por lo que la amenaza de inflación casi ha desaparecido. El índice de gastos en consumo personal, el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal, subió solo un 0,3% en todo el año pasado, situándose muy por debajo del objetivo de inflación del 2% del banco central. Aun eliminando los precios de la energía y los productos alimenticios, dicho índice subió únicamente un 1,3% interanual.

La fortaleza del dólar. A lo largo del pasado año, el dólar se ha revalorizado un 14% en relación con una cesta de divisas globales, alcanzando en el mes de marzo su nivel más alto en 12 años.

Las turbulencias que han experimentado los mercados de todo el mundo y los conflictos de carácter geopolítico han atemorizado a los inversores, que han buscado refugio en los bonos del Tesoro estadounidense. Japón y China son dos de los países que más invierten en títulos del Tesoro de Estados Unidos.

Las medidas de expansión cuantitativa se han extendido por todo el mundo. Aunque la Reserva Federal interrumpió su programa de compra de bonos en octubre de 2014, el Banco Central Europeo lanzó un ambicioso programa de expansión.

Pese a que la economía americana se muestra poco expuesta a una ralentización del crecimiento en China, los efectos indirectos de un menor crecimiento preocupan a las autoridades monetarias estadounidenses.

Los objetivos de la Fed, de pleno empleo y de inflación estable en el 2%, no están lejos de ser alcanzados, por lo que la política monetaria no debería provocar descalabros en la economía americana como ocurrió en la década de los 90.

¿Cómo puede afectar a los mercados financieros?

Las expectativas de tipos afectan a los bonos de renta fija y a las acciones.

A la renta fija, porque la expectativa de tipos más altos afecta al rendimiento de los bonos provocando caídas de precios. Esta reducción del precio depende del tramo de vida del bono, por lo que a mayor plazo, mayor la caída en precio.

Sin embargo, no toda la curva de tipos de interés se mueve con las subidas de tipos por parte de la Fed. En el último año, los tramos inferiores a 5 años sí han aumentado la rentabilidad en línea con las expectativas de subida. El resto de tramos, no muestran que el mercado espere tipos más altos por mucho tiempo.

En cuanto a la renta variable, la valoración de las acciones y, al fin y al cabo, de los índices bursátiles, depende del tipo de interés de largo plazo con el cual se descuentan los beneficios futuros esperados. Por lo tanto, mayor tasa de interés con mismos beneficios, significa menor valoración actual y por lo tanto menor recorrido de una acción o índice.

La valoración teórica del índice S&P 500 de la bolsa americana nos da que, con el crecimiento de los beneficios esperados a los tipos de interés actuales, hay poco o nulo recorrido en este mercado salvo que los beneficios empresariales crezcan más de lo esperado a un año vista.

Normalmente, los beneficios empresariales hacen máximo en los finales de ciclo económico, que suelen comenzar cuando la política monetaria se vuelve más restrictiva.

Más volatilidad a la vista
La incertidumbre nos acompañará durante un buen tiempo mientras los mercados se adaptan a este ajuste y las empresas lidian con el final de ciclo en USA, que puede aún perdurar estos dos años en los que prevemos que sigan subiendo los tipos. El efecto que en los flujos de capital pueda tener un retorno más atractivo en renta fija que el actual, puede presionar a la baja la rentabilidad de la renta variable americana, aunque de un modo limitado salvo que empecemos a ver profit warnings en la próxima temporada de presentación de resultados que comenzará a mediados de enero.