El foco de la semana: ¿Cuánto va a durar el desplome del petróleo?

El foco de la semana: ¿Cuánto va a durar el desplome del petróleo?

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El barril de petróleo, tras cotizarse en máximos de 130$ en 2014, no ha parado de caer repetidamente. La semana del 7 al 14 de diciembre de 2015, ha alcanzado niveles de 38$, no vistos desde 2008, en plena crisis financiera.

¿Cuáles son las causas de este descenso?

Lo primero que uno piensa, tratándose de una materia prima de vital importancia, es en un descenso de la demanda. Como ya analizamos en nuestro post ¿Qué hay detrás del precio del petróleo?, la demanda mundial se mantiene en la actualidad relativamente estable en los 92 millones de barriles diarios, con un crecimiento tendencial de 1 millón de barriles diarios anual.

La oferta está parcialmente controlada por el cártel de productores agrupados en la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo). Actualmente, la OPEP influye sobre un 40% de la oferta mundial, siendo Arabia Saudí quien tradicionalmente ha absorbido la mayor parte de las reducciones de producción para mantener o aumentar los precios.

Los países que producen al coste más bajo son Arabia Saudí, Irán e Iraq, entre los 20 y los 30$ por barril.

Las reservas de petróleo, por otro lado, se hallan en niveles máximos, lo que indica que la oferta real ha sido superior a la demanda durante un tiempo, generando estos excedentes, dado que la demanda no se ha reducido significativamente.

Las razones que subyacen a la extracción de más petróleo que el oficialmente declarado, tienen que ver con motivos geopolíticos principalmente, aunque también económicos. Así, países como Venezuela o Rusia, bombean al máximo de su capacidad porque necesitan los ingresos de la venta del petróleo para mantener sus políticas internas, aunque sea a pérdida.

Por otro lado, en el coste de producción se incluye la amortización de las inversiones. En cambio, una vez hecha la inversión, el coste operativo es significativamente más bajo. Por ello, mientras el precio cubra el coste operativo, es poco probable que se abandone la producción en espera de precios más altos que permitan recuperar la inversión.

Otros países, como la misma Arabia Saudí, porque quieren mantener su supremacía en la región de Oriente Media y así dañar a otros países competidores, como Irán y Siria, aliados de Rusia. Todo ello, lleva a que las cuotas fijadas por la OPEP (Rusia no es miembro, pero el resto sí lo son) sean sobrepasadas sistemáticamente.

¿Qué pasa con el shale oil?

Recientemente, EEUU anunció su independencia energética gracias al desarrollo de la tecnología del fracking para extraer petróleo y gas de forma no convencional. EEUU tiene en su subsuelo enormes reservas de petróleo que ahora son extraíbles gracias a estas nuevas técnicas.

El mayor inconveniente, su coste de extracción, ha ido cayendo conforme se mejoraba la tecnología, y ha pasado de los 75-80$ por barril hasta los cerca de 45$ actuales. De ahí, que, pese a tratarse de compañías privadas movidas por la rentabilidad económica, muchas sean capaces de seguir produciendo.

Las tensiones en algunos países productores del norte de Africa (Libia, Egipto, etc.), con sus consiguientes interrupciones en la producción, han quedado enmascaradas por la entrada en el mercado del petróleo americano no convencional. Una vez se ha reanudado la producción en estos países, el mercado ha tenido un exceso de oferta.

Cambios a largo plazo en la oferta

Parece, pues, que la curva de oferta se ha desplazado, y que la oferta mundial está ahora más cerca de un precio de equilibrio de 50$ que no de los 70$ de hace poco más de un año. La desaceleración de las economías emergentes puede que reduzca algo la demanda agregada de petróleo, si bien esto no está nada claro.

Por otro lado, la receta tradicional de la OPEP de limitar la producción para que aumentase el precio al reducir la oferta, no tiene los efectos deseados ya que al precio objetivo de 60$ aparece oferta no convencional, que a ese precio es competitiva.

El papel de Arabia Saudí

Lo que sí debemos mirar entonces, si efectivamente es Arabia Saudí el principal artífice de la situación actual, es la capacidad de aguante que tiene a los niveles de precios actuales e, incluso, por debajo de éstos.

Como el petróleo subvenciona buena parte del funcionamiento del reino saudita, menores ingresos por petróleo significan déficits públicos que se tienen que financiar con las reservas de divisas acumuladas. Al ritmo de déficit previsto para 2015 (de 500 mil millones de riyales), las reservas de divisas aguantan tres años salvo que se recorte de forma drástica el gasto público. En un país poco acostumbrado al pago de impuestos y a los recortes de salarios públicos y subvenciones, la estabilidad política podría estar en juego a futuro.

Petróleo en precios estables por más tiempo de lo previsto

En conclusión, aunque probablemente el exceso de oferta se absorba en poco más de 1 año por el incremento tendencial de la demanda, es probable que el precio del petróleo oscile entre los 40$ y los 65$ en los próximos años. Por debajo de 40$, el no cubrir los costes operativos provocará una reducción de la oferta a corto plazo. Por encima de los 65$, la entrada de nuevos productores hará difícil que el precio se mantenga por el exceso de oferta.

Todo ello, salvo que la demanda aumente más de lo esperado, aunque los recientes acuerdos sobre el Cambio Climático, no parece que favorezcan esta expectativa.