El foco de la semana: De rebajas fiscales en época preelectoral

El foco de la semana: De rebajas fiscales en época preelectoral

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Recientemente y por sorpresa, el Gobierno de Mariano Rajoy anunció el avance de la rebaja del IRPF, prevista para 2016, con efectos inmediatos desde 1 de enero de 2015 para las rentas del trabajo y de 12 de julio para las rentas del capital.

Sin entrar en los detalles de dicha rebaja, sobre los que puede encontrar información completa en este enlace (http://noticias.juridicas.com/actualidad/noticias/10314-rajoy-adelanta-al-1-de-julio-la-rebaja-del-i...), sorprende cómo el Gobierno actúa sobre uno de los pilares del sistema fiscal, en un momento comprometido de consolidación fiscal, y con un déficit público aún fuera de los criterios del pacto de estabilidad europeo (el famoso tratado de Maastricht del que muy pocos ya se acuerdan), base sobre la que se pudo crear el Euro y que ahora nadie (ni Alemania) respeta en su totalidad.

El precedente de Grecia
Que la medida es esencialmente electoralista está fuera de toda duda. Que lo hace tras el fiasco de Syriza en Grecia, y con el silencio aquiescente de la Comisión Europea, es un detalle que no debería pasar desapercibido por las fechas y prospecciones de voto, a las que ya nos referimos en otros focos, en las que España afrenta un posible cambio de color en la próxima legislatura.

Por el volumen de la deuda española, no estaría Europa en condiciones de lidiar con propuestas populistas tales como la moralidad de parte de la deuda y demás, que probablemente tendrían efectos devastadores sobre el Euro esta vez. El experimento griego ha tenido secuelas, y de ello han tomado buena nota Juncker y su alumno Rajoy. Nada como un alivio al bolsillo de los españoles unos meses antes de las elecciones para que la opinión pública prefiera ser más conservadora y así reducir la posibilidad de un triunfo claro de Podemos.

Mariano “el Generoso”
Pero, ¿por qué se decide tocar “sólo” el impuesto sobre la Renta? De entrada, hay que decir que el sistema fiscal español se basa en dos impuestos principalmente: el de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que grava la renta de las familias, y el del Valor Añadido (IVA), que también recae sobre las familias y grava el consumo de bienes y servicios. El resto de impuestos (Sociedades y Especiales) y las Tasas, tienen un peso relativamente inferior.



En los años recientes, y posteriormente a la crisis económica, los ingresos públicos sufrieron un fuerte recorte, más del -5% en 2009 respecto a 2008, lo que llevó a un déficit público récord de más del -11% del PIB. Sin embargo, desde 2009 la recaudación en sede de personas físicas (IRPF e IVA), no ha cesado de aumentar, a la par que el déficit público se reducía hasta el -7,1% de 2013.



Aunque las bases imponibles han disminuido, como consecuencia de menor renta y de menor consumo, como queda patente en estos gráficos:





Lo que significa que, en gran medida, la reconducción del déficit público por la parte de los ingresos ha recaído en su mayoría en las familias asalariadas.

Medio punto de déficit, a cambio de Podemos
La rebaja aprobada supone, de media, un 1% de ahorro en IRPF en los tramos de rentas del trabajo, lo que aproximadamente asciende a 4.500 millones de euros de menor recaudación. El ahorro para profesionales y autónomos, de 4% en las retenciones por sus facturas, unos 650 millones adicionales. Y en cuanto a las rentas de capital, la rebaja de un 1% significa unos 330 millones de euros más.



En total, y en base a estimaciones con los datos más recientes publicados, apenas 5.500 millones de euros de menor recaudación, lo que supone un 0,5% aproximado del PIB. Con esta mejora, que suponemos que cuenta con el visto bueno de Bruselas, el Gobierno espera que los ciudadanos, contentos con más dinero en sus bolsillos, no le castiguen tanto en las urnas y en España todo siga más o menos igual. ¿Todo? Bueno, el déficit público también puesto que esto habrá que pagarlo más adelante.