El foco de la semana: Demasiado lento por demasiado tiempo

El foco de la semana: Demasiado lento por demasiado tiempo

Anchor

Así define el FMI en su última publicación conocida esta semana el estado del crecimiento de la economía mundial. Según las previsiones de este organismo internacional, el crecimiento económico en 2016 estará sobre el 3,2%, un 0,2% menos que su anterior estimación. Sin embargo, observa que esta tasa de incremento será superior a la de 2015, por lo que la situación de la economía mejora aunque sigue enfrentando fuerzas adversas.

El FMI destaca algunos de los riesgos que pueden disminuir aún más esta previsión de crecimiento que aumentaría para 2017.

Riesgos económicos

Entre los riesgos económicos, el regreso de turbulencias financieras que perjudicarían la confianza y la demanda. A pesar del reciente repunte de los precios de los activos, las condiciones financieras en Estados Unidos, Europa y Japón han seguido una tónica restrictiva desde mediados de 2014. Los episodios recientes de volatilidad son una muestra de lo que puede volver a suceder.

El aumento de las salidas de capital netas de los mercados emergentes podría provocar una mayor depreciación de sus monedas, lo cual a la larga podría repercutir negativamente en los balances, generando aún más desequilibrios.

China, que ha pasado a ser la economía más grande del mundo en función de la paridad del poder adquisitivo, está en medio de una transición hacia un crecimiento más sostenible basado en el consumo y los servicios. Aunque ese proceso será beneficioso, dado el importante papel de China en el comercio mundial, los baches en el camino podrían dar lugar a efectos de contagio sustanciales, sobre todo en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

El persistente y lento crecimiento reduce el producto potencial, el consumo y la inversión. Las revisiones a la baja que han sufrido las perspectivas económicas en forma consecutiva entrañan el riesgo de que el ritmo de crecimiento de la economía mundial se estanque, y la economía mundial caiga en un estancamiento secular generalizado.

La inversión en infraestructura es necesaria en diversos países, y el entorno de tasas de interés reales en niveles muy bajos debe ser un aliciente. Los países que disponen de espacio fiscal no deben esperar para aprovechar la situación.

Otros riesgos no económicos

Tanto en Estados Unidos como en Europa, el debate político refleja la creciente desigualdad de renta y cambios estructurales, algunos de ellos relacionados con la globalización, que se considera que han favorecido a élites económicas y han dejado a otros a la zaga. Otro factor que incide es el miedo al terrorismo.

En el Reino Unido, el referéndum programado para junio sobre la pertenencia a la Unión Europea ya ha sembrado incertidumbre entre los inversores; una salida del Reino Unido (el llamado “Brexit”) podría ocasionar graves daños a escala regional o mundial al trastornar las relaciones comerciales ya establecidas.

A las tensiones políticas en Europa se suma la tragedia de las entradas masivas de refugiados, en especial de Oriente Medio. Obviamente, una proporción considerable de los flujos de refugiados es producto del extremismo violento o las luchas sectarias, pero los desplazamientos de poblaciones también tienen causas naturales, algunas de ellas vinculadas al cambio climático.

Pese a todo ello, el FMI confía que los países cooperen para tomar medidas que reduzcan la ocurrencia de estos riesgos y permitan mejorar las expectativas económicas en el corto plazo.