El foco de la semana: El mito del peak oil y el vehículo eléctrico

El foco de la semana: El mito del peak oil y el vehículo eléctrico

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En 1956, M. King Hubbert presentó ante el American Petroleum Institute su teoría respecto a que la producción de petróleo en EEUU tocaría techo a principios de la década de 1970. Basado en esta teoría, la expresión “pico de producción de petróleo” o “peak oil” se ha usado frecuentemente para determinar el momento en el que la producción de petróleo, por motivos de extracción acumulada y de pérdida de eficiencia de las explotaciones en curso, fenómeno conocido por agotamiento de las reservas o “depletion”, dejaría de aumentar.

El “peak oil” ha sustentado en el pasado reciente argumentos a favor de la subida continua del precio del petróleo. Sin embargo, no ha sido probado que se haya alcanzado por ahora, dado que la oferta de petróleo en el mercado ha seguido aumentando. La predicción de Hubbert era sólo para EEUU, pero considerando al resto de productores, el pico se vaticinó que se alcanzaría sobre principios del siglo XXI.

En realidad, el incremento de la oferta por encima de la demanda en algo más de 2 millones de barriles diarios debido al desarrollo del fracking y a la entrada de proyectos rentables con precios superiores a los 100 USD/barril, está detrás del desplome del precio del crudo vivido desde mediados de 2014.

Con el desarrollo del vehículo eléctrico, podría suceder algo parecido en el futuro. Las previsiones de aumentar la producción de vehículos híbridos y eléctricos por parte de muchos fabricantes, pueden reducir la demanda mundial de petróleo de forma permanente, lo que podría implicar nuevos excesos de oferta y desplomes en el precio, si la oferta no se ajusta a tiempo.

Se prevé que sobre 2023 la demanda se haya reducido en esos 2 millones de barriles diarios como consecuencia del aumento del peso del vehículo eléctrico en el parque automovilístico mundial.

Actualmente, apenas un 1% del total de vehículos utilitarios del mundo son eléctricos. Como todo nuevo invento, su aceptación por el grueso del mercado requiere un tiempo, tras el cual su popularidad podría incrementarse al mismo ritmo que en el pasado lo han hecho el teléfono móvil, el ordenador personal, el televisor, etc.

En cualquier caso, el petróleo barato supone un desincentivo al cambio por ahora.