El foco de la semana: El turismo como factor de crecimiento en España

El foco de la semana: El turismo como factor de crecimiento en España

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El turismo como factor de crecimiento en España
A raíz de los resultados electorales del 24 de mayo se ha reabierto el debate sobre el papel que debe jugar el turismo en algunos municipios, particularmente en Barcelona. Contra el recelo que genera el turismo de masas en algunos barrios y zonas turísticas, se arguye que genera riqueza y que es un puntal de la recuperación económica en España.

Contribución del sector turístico al PIB
Los ingresos que provienen del gasto efectuado por turismo extranjero en España tienen la consideración de exportación de servicios a los efectos de la contabilidad nacional. Por lo tanto, su contribución al PIB permite ver el impacto directo del turismo en el crecimiento económico. Lo que resulta más difícil de ver a simple vista es el impacto indirecto que tiene el sector turístico en otras actividades de la economía, así como las externalidades o costes no monetarios que genera a la sociedad.

De los datos obtenidos del INE (www.ine.es) hemos elaborado este gráfico que relaciona los ingresos reportados por el turismo con el PIB.



Los ingresos por turismo representan poco más del 4% del PIB. En los últimos 10 años, su contribución se ha mantenido entre el 5,23% de 2001 y el 3,53% de 2009.

Según los datos del INE, la contribución total, es decir directa e indirecta del turismo al PIB, fue en 2012 del 10,9% con 112.035 millones de euros.

En cuanto al sector de actividad de Comercio, transportes y hostelería, enmarcado dentro de los servicios, su peso en el PIB se ha mantenido más o menos constante, alrededor del 20% en los últimos 10 años. Los servicios representan casi el 70% del PIB español en la actualidad, desde poco más del 60% de 1995.



En el ámbito de las actividades del comercio, transporte y hostelería hay que tener en cuenta el llamado “turismo interno”, es decir, el generado por los españoles que hacer turismo en su propio país.

La desigual distribución del turismo en España
La aportación del turismo al PIB en España no se distribuye uniformemente ni en el tiempo ni en el espacio. Hay una elevada concentración de la llegada de turistas en los meses de julio y agosto lo que anticipa que España es un destino básicamente de turismo vacacional asociado al sol y playa.



De igual forma, el turismo se concentra en unas pocas comunidades autónomas. Así, los destinos de costa concentran el 84% del turismo y de sus ingresos en tan solo 5 Comunidades Autónomas, siendo Catalunya la que tiene mayor cuota con más del 25% de los turistas venidos a España en 2014.



A nivel de ingresos, según la información de Idescat (www.idescat.cat), el gasto efectuado por los turistas extranjeros en Catalunya en 2014 fue de 15.131 millones de euros, lo que supone un 24% del total del gasto, por lo que el turismo llegado a Catalunya en 2014 gastó algo menos que el promedio del turismo de todo el país. Madrid registra el gasto diario medio más alto, seguido del País Vasco, mientras que en la Comunidad Valenciana es donde menos se gasta por día de estancia.



El turista español, más generoso que el visitante
Los datos del Banco de España y de la Subdirección General de Conocimiento y Estudios Turísticos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo permiten elaborar, con las limitaciones de la información disponible, una radiografía del turista español cuando viaja al extranjero. Vale la pena mencionar que la detracción al PIB (equivale a importar servicios del exterior) es de alrededor del 2%.



En 2014, 11.782.715 desplazamientos al exterior con una estancia media de 9,3 días, significaron un gasto en turismo por parte de residentes en España de unos 13.665 millones de euros. El gasto medio por desplazamiento fue de 1.160 euros con un dispendio medio diario de 124,70 euros.

En la tabla siguiente podemos ver el gasto que hacen es España los turistas extranjeros según el país de origen, y extraer algunas conclusiones.



Una primera conclusión directa es que los turistas españoles gastan más que lo que aportan los británicos cuando nos visitan, por ejemplo, aun cuando éstos nos superan en número.

Por otro lado, parece que deberíamos fomentar el turismo desde EE.UU, Suiza o desde China porque el gasto medio diario supera claramente al del resto de orígenes, aunque habría que ver si con un incremento de visitantes de dichos países no disminuiría su gasto medio.

En cualquier caso, en términos de eficiencia, parece que si el turista español en término medio es mejor visitante que el turista medio que viene a España, por lo menos en el gasto que lleva a cabo, tal vez merezca la pena fomentar el turismo interno en detrimento del que tiene por origen los países con menor gasto medio por turista (Francia, Bélgica y Países Bajos).

El coste social del turismo y la tasa turística
A la vista de los datos anteriores, y la constatación que España recibe en un año más turistas que habitantes tiene el país y que no se reparten por igual ni en el territorio ni en el tiempo, cabe preguntarse por el coste que representa tal invasión en los lugares en los que se concentra.

Además de la necesidad de dotarse de infraestructuras para acoger convenientemente tal cantidad de turistas, la gestión de los residuos generados y de la limpieza y orden público requieren de presupuesto que, de no existir dicho turismo, probablemente tendría otros destinos.

Pese al rechazo inicial del sector turístico en gravar con una tasa las pernoctaciones, no parece que su introducción, por lo menos en Catalunya, haya afectado al número de visitantes ni al negocio que generan.



Según los datos de Ia Direcció General de Turisme de la Generalitat de Catalunya, en 2014 se recaudaron casi 41 millones de euros por dicho concepto, más de la mitad en la ciudad de Barcelona. El sector hotelero recaudó cerca del 80% de la tasa. El importe medio por turista en 2014 fue de 2,43€, lo que sin duda no tiene que suponer causa para que disminuya el turismo por la introducción de dicha tasa.

Por extrapolación, aplicar una tasa media similar al total de turistas que visitaron España en 2014, significaría unos ingresos públicos de unos 158 millones de euros, equivalente a la inversión anual media en la red de ferrocarril de cercanías en Catalunya entre 2008 y 2011 según el Gobierno de España; red que por cierto usan multitud de turistas para desplazarse entre Barcelona y sus destinos de costa cercanos a la capital.

En cambio, la aplicación de la recaudación por la tasa turística a la mejora de servicios públicos sobre los que impacta el turismo y que se financian normalmente mediante los impuestos de los ciudadanos residentes, puede tener un impacto que minore el coste social del turismo, en especial en las zonas de mayor aglomeración y sobrecarga de las infraestructuras y espacios, tales como las zonas de costa y las grandes ciudades.

En resumen, el turismo contribuye al PIB español con cerca de un 10% entre impacto directo e indirecto, lo que sin duda es un factor positivo para una economía española en horas bajas, pero tampoco debe magnificarse debido a su elevada volatilidad y a las externalidades que conlleva. En España, la creación de empleo estable es una prioridad y el sector turístico da empleo a poco más de 2 millones de personas, de los cuales 1,7 son asalariados.