El foco de la semana: ¿Hay burbuja en la renta variable europea?

El foco de la semana: ¿Hay burbuja en la renta variable europea?

Anchor

¿Hay burbuja en la renta variable europea?
Tras el fuerte rally vivido en lo que va de año por la renta variable europea, resulta adecuado preguntarse si la renta variable sigue siendo una opción atractiva. Conviene recordar que los precios de las acciones, y consecuentemente de los índices de renta variable, siguen una dinámica de mercado propiciada por la oferta y la demanda. Esto es lo que denominamos flujos financieros y que determinan que un mercado evolucione positiva o negativamente en base a la demanda neta de sus activos. En el caso de la bolsa, una subida del mercado se produce porque los flujos compradores superan a los flujos de venta, resultando en unos precios al alza.

Las causas que, racionalmente, explican que un mercado reciba flujos de compra netos, pueden venir de la mano de las valoraciones y de las expectativas. Sobre estas últimas, unas expectativas de mejora de los beneficios empresariales, debidas, por ejemplo, a una mejora del consumo o de la inversión o de ambas magnitudes a la vez, permiten soportar un mercado al alza porque el retorno esperado sobre la inversión en bolsa será mayor que el actual.

Mirando las valoraciones
En cuanto a la valoración de una empresa o mercado, necesitamos calcular la rentabilidad esperada del mismo y compararla con la de otros activos financieros o con su evolución en términos históricos. La relación entre los beneficios de las empresas, medidos en beneficio por acción, y el precio de las acciones se indica como el ratio PER (Price to Earnings Ratio). Un PER de 20 veces será equivalente a una rentabilidad esperada del 5% al precio actual de las acciones, mientras que un PER 10 significará que se estima que la rentabilidad de las acciones será del 10% sobre el valor inicial de la inversión.

Dado que los índices bursátiles se componen de varias acciones de distintas empresas, ponderadas por distintos mecanismos, por ejemplo por su capitalización bursátil, el PER de un índice se calculará de forma similar al del valor del índice pero utilizando los PER individuales por su factor de ponderación.

A lo largo de los últimos 12 años, hemos asistido a dos mercados alcistas (2003-2007; 2009-2015) y uno de bajista (2007-2009) en los mercados de renta variable desarrollados. Si registramos los PER de dicho periodo y examinamos su evolución, podemos comprobar lo siguiente:



Las principales bolsas europeas, excepto Alemania, registran valoraciones actuales en términos de PER muy cerca de sus máximos. Conviene matizar que se trata de PER calculado en base a los beneficios de los últimos 12 meses reportados, por lo que si en los próximos trimestres los beneficios de las empresas aumentan, el ratio PER disminuirá si los precios de las acciones se mantienen constantes.

PER alto, pero beneficios crecientes
El consenso de analistas prevé que los beneficios empresariales de las compañías del IBEX aumenten un  aumenten un 37% en 2015 y un 17,9% para 2016.

Según nuestro modelo de fair value, los niveles actuales del IBEX, por ejemplo son compatibles con crecimiento futuro de los beneficios del 15%. En base a los últimos datos publicados, los beneficios empresariales crecieron más del 35% en los últimos 12 meses.



Sin embargo, hay que hacer notar también que en los modelos de fair value interviene la tasa de interés libre de riesgo, el bono soberano a largo plazo, el cual como hemos mencionado en otros comentarios se halla claramente sobrevalorado debido a los efectos del programa de compra de deuda puesto en marcha por el BCE.

Oportunidad con cautela
Atendiendo por tanto a los elementos básicos de valoración, nuestra opinión es que los principales índices de las bolsas europeas, incluido el selectivo de la zona EuroStoxx 50, se encuentran en general caros en términos de PER, con la excepción de Alemania que está ligeramente por encima de su promedio, pero lejos de máximos.

Sin embargo, la constatación de que los beneficios empresariales en Europa han estado relativamente estancados en años recientes y que se dan las condiciones para esperar un aumento de los mismos en los próximos dos años, nos mejora la valoración a dos años vista, acercando los múltiplos de PER esperado a niveles más consistentes con los promedios históricos.

Por estos dos motivos, y teniendo en cuenta las condiciones expansivas en materia de política monetaria que aplicará el BCE en los próximos meses, creemos que la renta variable europea seguirá siendo un activo rentable aunque su recorrido tendrá límite siempre que las valoraciones alcancen niveles cercanos a sus máximos o si las expectativas de mejora de beneficios se ven decepcionadas. En cualquier caso no apreciamos ningún síntoma de burbuja.