El foco de la semana: La epopeya de Tsipras

El foco de la semana: La epopeya de Tsipras

Anchor

Lo que hace unos días parecía improbable, está sucediendo. Cuando más cerca que nunca estaban Grecia y las Instituciones de acuerdo para cerrar la refinanciación del rescate griego, el gobierno de Tsipras anunció el sometimiento del acuerdo a un referéndum, lo que oficialmente precipitó la ruptura de las negociaciones.

El referéndum griego está convocado para el próximo domingo 5 de julio, por lo que en caso que el FMI no conceda una prórroga a los pagos que vencen el día 30 de junio, Grecia hará default. Las consecuencias de un impago y su posible declaración extensiva (cross-default) al resto de la deuda griega, dejan un panomara apocalíptico a corto plazo. La exposición de los estados de la Eurozona a Grecia es la siguiente:



En caso de permitir que Grecia entre en impago de su deuda, la Eurozona corre el riesgo de caer de nuevo en recesión, puesto que se enfrentaría a pérdidas económicas de más del 3% de su PIB, cuando el crecimiento previsto para 2016 es solamente cercano al 2%.

El interés por mantener a Grecia dentro de la zona Euro no es exclusivamente financiero, sino también geoestratégico: los EEUU son los principales interesados en que Grecia no se aparte de las instituciones occidentales (es miembro de la OTAN) y se sienta atraído hacia los gigantes del este, en especial Rusia.

El comportamiento de los mercados de divisas es una manifestación que, esta vez, los esfuerzos por mantener la situación bajo control están funcionando, con intervenciones concertadas en los mercados de divisas soportando al Euro y con toda la artillería del BCE disponible para sostener los precios de los bonos periféricos y evitar el contagio. Así, los efectos más notorios se quedan en las bolsas.

Está por ver el efecto que el control de capitales y la limitación de disposición de efectivo a 60€ diarios pueda tener en los ciudadanos griegos de cara a su pronunciamiento en el referéndum. A veces, cuando alguien ve que todo lo que tiene está en riesgo, opta por mantener el statu quo.

Esperamos que durante la semana se hagan más patentes las respectivas posicione y creemos muy probable que se vuelva a la mesa de negociaciones. Es posible que, al final del día, todo haya sido una puesta en escena que salve la cara al gobierno griego y a los mandatarios de la UE ante sus respectivos electorados.