El foco de la semana: La magia de Draghi ya no entusiasma al mercado

El foco de la semana: La magia de Draghi ya no entusiasma al mercado

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En su reunión del jueves, el Consejo de Gobierno del BCE decidió mantener tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito en los niveles del 0,05% y 0,30%. A la vez, redujo el tipo de interés aplicable a la facilidad de depósito en 10 puntos básicos hasta situarse en el -0,30.

Que el crédito bancario crezca como sea
Estas medidas persiguen estimular el aumento del crédito a familias y empresas en la zona Euro, con el propósito de incrementar el PIB y mejorar la recuperación económica. La constatación de que el crédito aún no crece al ritmo esperado por el BCE la tratamos en nuestro post El crédito bancario no crece, para el caso español.

La facilidad de depósito, es decir, del dinero que los bancos depositan en el BCE en lugar de dedicar a prestar, tiene en lugar de remuneración, un coste. Esta medida implica un desincentivo para los bancos a depositar dinero en el BCE en lugar de conceder préstamos a familias y empresas, y está claro que pretende estimular el crecimiento del crédito. Hay una relación evidente entre aumento de crédito y crecimiento económico, aunque muchas veces se da con retraso.

Por ahora, la medida no ha resultado eficaz. Entre las razones que contrarrestan se encuentran los aumentos de capital que la banca tiene en las nuevas normas de solvencia (Basilea III), el proceso de desapalancamiento que se inició con la crisis financiera de 2008, el elevado nivel de desempleo, los cambios tecnológicos y su impacto en el empleo y el aumento de la incertidumbre por el mayor impacto global de los desequilibrios económicos y financieros en distintos puntos del planeta. Además, el aumento de conflictos magnifica este proceso.

Más euros para comprar deuda
Las medidas no ortodoxas también se ampliaron en la reunión del BCE. El objetivo oficial de las políticas no convencionales es aumentar la inflación hacia el nivel del 2% en el medio plazo (hoy muy por debajo de este nivel). Sin embargo, estas medidas persiguen abaratar la financiación para los Estados, de modo que el aumento de la deuda pública consecuencia de los déficits incurridos tras la crisis no implique un gran aumento de la carga financiera en los presupuestos públicos que obligue a más recortes y comprometa el crecimiento económico futuro. Así, la intervención del BCE como comprador de deuda en el mercado secundario, a razón de 1,5 Billones (trillion) de Euros en total, tendrá un importe orientativo de 60.000 Millones al mes hasta marzo de 2017 como mínimo.

Las políticas no ortodoxas tienen un impacto directo en la valoración de los activos financieros, tanto de renta fija como de renta variable, por lo que su influencia en los mercados financieros es importante. Dado el volumen de compras y con el fin de evitar expulsar del mercado a la totalidad de participantes, el BCE ha ampliado los objetivos del programa de compra de activos (Asset Purchase Program) a la deuda emitida por entidades gubernamentales de ámbito local y regional, aunque sin concretar los importes ni emisores concretos.

Y a los mercados no les gustaron las medidas
Los efectos de las medidas en el mercado fueron inmediatas: las bolsas europeas retrocedieron un 3% de media y el euro se apreció más de un 3% en pocos minutos, en lo que es el movimiento de apreciación mayor en un día de los últimos seis años. Al mismo tiempo, el tipo de interés del Bund alemán a 10 años subía 0,20%.

El impacto en el mercado financiero fue, pues, el contrario del deseado. Decimos el contrario porque: 1) el coste de financiación, para los Estados del euro, subió siguiendo la estela del Bund; 2) la riqueza financiera de las familias (vía bolsa) bajó en pocas horas y 3) la ventaja competitiva de la divisa se redujo. Todos estos impactos a corto plazo tienen poco efecto salvo que perduren en el tiempo, pero deja claro que el BCE no tiene siempre al mercado de aliado. La magia de Draghi, pues, parece que se esfumó por ahora.