El foco de la semana: ¿Por qué no subió la Fed los tipos en junio?

El foco de la semana: ¿Por qué no subió la Fed los tipos en junio?

Anchor

La Fed y el empleo

La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) mantuvo inalterados los tipos de interés en su reunión del 16 de junio. El motivo principal fue el temor a una desaceleración en la mejora del mercado laboral estadounidense, a la vista del dato de creación de empleo no agrario del mes de mayo. Los objetivos de la política monetaria de la Fed son el pleno empleo y la estabilidad de precios.

Radiografía del mercado de trabajo en EE.UU.

La pregunta que cabe hacerse es si la Fed está acertada en su temor sobre las perspectivas del empleo en EE.UU. Para responderla, nos fijamos en distintos datos. En primer lugar, la evolución demográfica del país y su estructura poblacional nos muestran una población creciente y un envejecimiento estable. Así, entre 2006 y 2016, el porcentaje de población en edad de trabajar (de 20 a 65 años) se ha mantenido estable, del 60,1% al 59,8% mientras que la población total ha crecido en más de 23 millones de personas.

Sin embargo, el porcentaje de participación en el mercado laboral, es decir, el número de personas empleadas o en búsqueda de empleo sobre el total de la población en edad de trabajar, se ha visto reducido en cerca de un 4% desde los niveles previos a la crisis. Sin embargo, este porcentaje máximo de participación se alcanzó por primera vez en el año 2000 y el promedio desde 1950 está en el 63%, si bien es cierto que desde la década de 1990 se había mantenido por encima del 66%.

La recuperación económica se dejó notar en el mercado laboral

Tras la fuerte contracción del mercado laboral debido a la crisis financiera de 2008, la recuperación económica subsiguiente permitió al mercado laboral americano una mejoría notable. En primer lugar, los demandantes de subsidio de desempleo, tras el fuerte aumento registrado en 2009 (pico post-crisis) hasta más de 6,5 millones de parados han ido disminuyendo hasta situarse a niveles inferiores a los previos a la crisis, lo que ha llevado a la tasa de paro a descender por debajo del 5%, en lo que se considera el pleno empleo.

La calidad del empleo creado, atendiendo a la temporalidad de los contratos, ha sido buena con una mayor creación de empleos a tiempo completo en relación a los de tiempo parcial. Los empleos creados desde la crisis han sido de más de 12 millones a tiempo completo y de poco más de 3 millones a tiempo parcial.

Del mismo modo, el desempleo juvenil se ha reducido de forma notable alcanzando también tasas similares a las del tiempo pre-crisis.

Costes laborales al alza, sin inflación todavía

Otro de los indicadores que debería apoyar una subida de tipos que no se produjo, es la evolución de los costes laborales, o dicho de otro modo, la evolución de los salarios. Cuando el mercado de trabajo alcanza niveles de alto empleo, es normal que los salarios aumenten porque las empresas se disputan a los mejores trabajadores, atrayéndoles con un salario mejor para un puesto similar.

La evolución de los costes laborales indica que el mercado laboral en EE.UU. se halla ya en esta fase, con un crecimiento de los salarios superior al 4,5% anual y una clara tendencia al alza desde 2010. En ausencia de inflación, implica mayor poder adquisitivo de los salarios, con efectos beneficiosos en el consumo aunque implica menores beneficios empresariales a corto plazo.

En conclusión, no parece que el mercado laboral americano presente debilidad, sino más bien al contrario, una robustez que da envidia desde el punto de vista del mercado laboral español, donde tanto las tasas de paro, total y juvenil, como la creación de empleo distan mucho del americano. Evidentemente, son dos mercados laborales muy diferentes, entre otras cosas por la elevada protección al trabajador en el mercado español en comparación con el estadounidense, si bien ante la contundencia de los datos sería bueno reflexionar sobre qué situación preferimos.