El foco de la semana: Recuperación económica ¿Podemos?

El foco de la semana: Recuperación económica ¿Podemos?

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En su actualización del World Economic Outlook (WEO) del mes de julio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mejora su previsión de crecimiento económico para las economías avanzadas y modera las de los países emergentes.

Así el crecimiento mundial se situará en el +3,3% (+3,8% en 2016), con un +2,1% (+2,4% en 2016) para los países desarrollados y un +4,2% (+4,7% en 2016) para los países en vías de desarrollo. China moderará su crecimiento al +6,8% este año y al 6,3% en 2016, mientras que la India acelerará hasta un +7,5% tanto este año como el siguiente.

Llama la atención la oportuna mejora de las expectativas de crecimiento sobre la economía española, acercándolas a los niveles defendidos desde hace meses por el Ministro de Economía del Gobierno de España. Es este sentido, el FMI calcula que España crecerá este año un +3,1% y que en 2016 lo hará al 2,5%, un aumento del 0,6% y del 0,5% respectivamente desde su anterior estimación de abril de este año, es decir hace apenas 3 meses. ¿Tendrá algo que ver la situación griega y la posibilidad que Podemos gane las elecciones legislativas que tendrán lugar este año en España?

La mejora de la confianza empresarial, observada mediante el índice PMI (Purchasing Managers’ Index – Índice de gestores de compras; Markit Economics: www.markiteconomics.com) permite anticipar que el crecimiento del PIB en España se acercarà o superará al previsto, puesto que este índice es un buen estimador avanzado de la evolución del PIB.



En este sentido, y dado que el PMI es un índice de base estadística consistente, es decir, no se basa en sentimiento o en opiniones, sino en datos reales, alberga esperanza el hecho que el PIB español crezca a tasas medias cercanas al 3%, aunque es difícil sostener que lo vaya a sostener por mucho tiempo. Al respecto, recordar los comentarios de nuestro FOCO SEMANAL de 20 de Abril de 2015, sobre el informe del FMI.

La radiografía de la situación de los componentes del PIB es la siguiente:

Consumo
Se constata una disminución del desempleo aunque la tasa sigue siendo de las peores de la zona Euro, con un nivel superior al 23% , la confianza de los consumidores mejora, las ventas del comercio minorista registran su primer aumento en media móvil semestral desde 2007, la matriculación de vehículos automóviles nuevos crezca casi un 20% respecto al año anterior y el Índice de Precios al Consumo (IPC) vuelve a tasas positivas, alejando el riesgo de deflación.

Inversión
La mejora de la confianza empresarial, medida por el índice PMI, se mantiene en niveles de expansión económica desde mediados de 2013. La producción industrial aumenta un 3% en los últimos 12 meses, acompañada de un ligero repunte de los precios de producción que impactan de modo positivo en los márgenes empresariales.

Sin embargo, el sector constructor no acaba de despegar, con la construcción de nuevas viviendas en niveles próximos a cero aunque con una ligera mejora percibida en los precios. Sobre este sector hablaremos más ampliamente en otro FOCO SEMANAL en breve.



Sector Exterior
Sin capacidad de aumentar su contribución al PIB, se mantiene estable con una contribución del 2% del PIB total. Se aprecia, sin embargo, cierto deterioro del saldo por cuenta corriente debido a un incremento de las importaciones, síntoma por otro lado de mejoría del consumo interno.

Gasto público
Con el endeudamiento en el 98% del PIB y con un déficit del -5,8% sobre PIB en 2014 y un estimado del -3,3% para 2016, la capacidad de gasto público es escasa y su contribución a la mejora del PIB y del crecimiento tendrá un efecto marginal, incluso en año electoral.

Contrariamente al deseo de mayor flujo de crédito, los datos muestran una disminución, siguiendo la tendencia al desapalancamiento de familias  y empresas iniciada con la crisis financiera. Así, el crédito al sector privado se redujo en 2013 un -8,2%, siguió en 2014 bajando un -4,9% y en el primer trimestre de 2015 baja un -5,0% respecto al mismo periodo de 2014. La morosidad sigue alta, en el 12% y, aunque no empeora, no permite presentar un marco esperanzador para una mejora del consumo y la inversión en el corto plazo.

En conclusión, da la impresión que tras el descalabro griego por la victoria de Syriza, la UE no quiere ni pensar en que otro país de la Unión llegue a plantearse la reversión de las medidas de austeridad impuestas con los programas de rescate. Por ello, en año electoral y ante el avance de Podemos en España en las recientes elecciones locales, da la impresión que la mejor forma de mantener la situación bajo control es pronosticar una mejora del crecimiento económico que contente a la población y transmita optimismo.