El foco de la semana: ¿Se puede volver a llenar la hucha (de las pensiones)?

El foco de la semana: ¿Se puede volver a llenar la hucha (de las pensiones)?

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El presupuesto de la Seguridad Social en España se nutre de los ingresos por cotizaciones sociales de empresas y trabajadores y de los ingresos patrimoniales de sus inversiones. Entre ellas, está el llamado fondo de reserva o “hucha” de las pensiones, que se creó en 2000.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social es un fondo de inversión soberano que tiene por objetivo poder atender las necesidades derivadas de las prestaciones contributivas de la Seguridad Social ante insuficiencia de ingresos por desajuste entre los ingresos y gastos de la Seguridad Social española.

Los criterios de inversión del Fondo de Reserva son, mayoritariamente, invertir en Deuda Pública española (en 2015, el 100% del fondo estaba invertido en Deuda del Estado español) y en deuda pública extranjera hasta un máximo del 55%. Sin embargo, a 31/12/2015 la totalidad del patrimonio del fondo seguía invertido en deuda española al 100%. La rentabilidad del fondo en 2015 fue apenas del 1%.

Un agujero en el “fondo”

El fondo se dota con aportaciones de los excedentes presupuestarios de las Entidades Gestoras y Servicios Comunes de la Seguridad Social. Dada la coyuntura económica, desde 2008 tan sólo en 2010 recibió una ligera aportación. Otra fuente de aportaciones, aunque mucho menos importante, son los excedentes de la gestión por parte de las Mutuas de la prestación de incapacidad temporal. Anualmente, ha venido oscilando entre los 103 millones de euros de 2015 y los 227 de 2012.

Desde 2012, las disposiciones del fondo hasta diciembre de 2015 han supuesto una detracción de más de 44.000 millones de euros. Las causas de dichas disposiciones hay que buscarlas tanto principalmente en el aumento del número de pensionistas.

Sin embargo, en la coyuntura de debilidad económica post crisis de 2008, y ante medidas de fomento de la contratación con reducción y bonificación de cotizaciones sociales a las empresas, la insuficiencia de recaudación ordinaria para hacer frente al pago de las prestaciones es otra de las causas del uso de los fondos de reserva.

Desgraciadamente, las perspectivas tanto demográficas como de crecimiento económico no permiten ser excesivamente optimistas sobre la capacidad de rellenar el fondo de reserva a corto plazo. España tendrá más del 34% de la población mayor de 65 años en 2050, según las proyecciones efectuadas por la propia Seguridad Social y la población en edad activa ser habrá reducido en algo más de 10 millones de personas. 

Aunque el número de afiliados a la Seguridad Social ha aumentado significativamente en los últimos años, la bajada efectiva de los salarios, con su impacto en menor cotización por afiliado y la multitud de regímenes bonificados que no cotizan de forma efectiva mantienen el presupuesto de la Seguridad Social en déficit.

Espectativas parcas

El escaso margen de maniobra que conceden los escasos fondos que se mantienen en la “hucha”, auguran que una de las prioridades del próximo gobierno de España sea una nueva reforma del sistema de pensiones y una subida generalizada de impuestos y contribuciones sociales.