El foco de la semana: Sobrecapacidad en el transporte marítimo

El foco de la semana: Sobrecapacidad en el transporte marítimo

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La quiebra de la empresa de transporte marítimo coreana Hanjin Shipping ha puesto de manifiesto la sobrecapacidad del sector y las dificultades de las empresas para sobrevivir en él.

En los últimos 3 años, se han construido y puesto en servicio 42 barcos de transporte de contenedores de alta capacidad, con un volumen agregado de más de 685.000 contenedores TEU (contenedores estándar de 6 metros de longitud). Equivale a un 3% de la capacidad total de transporte de mercancías en containers mundial actual.

Los nuevos barcos, de mayor capacidad, reducen el coste unitario de explotación por contendor transportado al ser más eficientes en consumo de combustible y transportar más carga.

La consecuencia directa es una mayor competencia y una reducción del precio de los fletes marítimos, lo que dificulta la viabilidad financiera a largo plazo de las compañías menos eficientes.

En los últimos años, el precio del transporte se ha movido relativamente igual que los precios del combustible, reflejando una incapacidad del sector de mejorar sus márgenes.

Sin embargo, los precios quedan muy lejos de los niveles que alcanzaron antes de la crisis financiera, con el boom de la globalización y del comercio mundial, gracias al crecimiento económico de China y otros emergentes, convertidos en fábricas mundiales de manufacturas.

Las principales líneas de transporte marítimo operan muy por debajo de su potencial operativo, poniendo en evidencia el exceso de capacidad del sector. Esto es especialmente notorio en los barcos de menor tonelaje, con más de 200 barcos de más de 3.000 TEU de capacidad parados. En total, según Alphaliner, barcos con una capacidad total de 1,48 millones de TEUs están sin usar, lo que equivale a cerca del 7,4% de la capacidad total de transporte de mercancías en el mundo.

Las posibles consecuencias de quiebras como la de Hanjin son, además de malas para los afectados por la mercancía en los barcos, malas noticias para los bancos que financian la construcción de los buques de carga.

Las buenas noticias son que, aparentemente, el sector ha tomado nota de que necesita reducir su capacidad operativa.

Si el sector sigue afectado de sobrecapacidad por mucho tiempo, este podría ser otro capítulo en la crisis del sector bancario.