El foco de la semana: ¿Y si gana Trump?

El foco de la semana: ¿Y si gana Trump?

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El primer debate televisado entre los dos aspirantes a presidir EE.UU. tras las próximas elecciones de noviembre, tuvo lugar esta semana. Pese a que la mayoría de periodistas opina que Hillary Clinton fue mucho más convincente que Donald J. Trump, lo cierto es que las encuestas siguen mostrando una estrecha diferencia entre las opciones de ambos candidatos.

Los candidatos se verán las caras en dos ocasiones más, el próximo día 9 de octubre y, en el tercer debate presidencial, el día 19 de octubre. Por ahora, la ventaja es para la candidata del partido demócrata, Hillary Clinton, a quien medios como el NY Times asignan una probabilidad de victoria por encima del 70%.

Más allá de las anécdotas propias de las campañas electorales, como el levantar un muro en la frontera o el airear flirteos de otras épocas, a los inversores les interesa saber el efecto que las políticas de uno u otro puedan implicar para los distintos tipos de activos.

Los ejes principales de las políticas económicas

Para los demócratas,

  • Recorte de impuestos a las clases medias.
 
  • Aumento de los tipos impositivos a las rentas altas.
 
  • Reducir evasión de impuestos vía paraísos fiscales.
 
  • Gasto público en infraestructuras.
 
  • Más gasto social (Obamacare).
 
  • Mayor regulación del sector financiero, de la energía y salud.

Para los republicanos,

  • Rebaja general de impuestos, incluidos los impuestos a las empresas.
 
  • Reducción del gasto público.
 
  • Poca inversión en infraestructuras.
 
  • Reforma de los derechos a prestaciones públicas (eliminación del Obamacare).
 
  • Aumento del gasto en defensa.
 
  • Proteccionismo por aranceles y repudio de tratados de comercio.

Lo que descuenta el mercado

En el caso más probable de que gane Hillary Clinton, los efectos en los mercados serían seguramente positivos, dada la reducción de la incertidumbre y la continuidad de las políticas desarrolladas en el mandato de Obama.

Este escenario, según UBS, sería ligeramente negativo sólo para los sectores financiero y energético en renta variable, mientras que para el resto de sectores y especialmente para la renta fija sería neutral o positivo.

Trump, el cisne negro.

De modo similar a lo sucedido con el referéndum británico sobre el Brexit, existe una posibilidad no menospreciable de que los republicanos se alcen con la victoria, de la mano de Donald J. Trump.

En este caso, dado el programa de los republicanos y el confort del mercado con las encuestas, el escenario para los activos sería muy diferente. En un mundo globalizado, la posibilidad que la primera economía del mundo adopte una postura proteccionista generaría más incertidumbre, pese a que tal vez en el muy corto plazo la desregulación financiera y energética pudiesen dar una lectura de más crecimiento.

Según UBS, la renta variable en general se vería perjudicada por valoración, ante un entorno de mayores tipos con volúmenes de deuda elevados. Los sectores de salud y automóviles, serían los peor parados, así como la renta fija por la subida de tipos de interés. En cambio, la mayoría de sectores empresariales se verían beneficiados, si bien en la renta variable el efecto de unos tipos más altos contrarrestaría seguramente la mejora de beneficios.